Experiencia en el uso de aula invertida adaptativa para la fisiología en estudiantes de obstetricia de la Universidad Austral de Chile
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La innovación implementa la metodología de Aula Invertida Adaptativa (AIA) para abordar dos temas de la unidad de Endocrinología —glándula tiroide y regulación de la glucosa por el páncreas— en el curso de Fisiología. Esta estrategia busca mejorar la comprensión de contenidos tradicionalmente complejos y revertir los altos índices de reprobación, incentivando a los estudiantes a realizar un trabajo preparatorio previo que permita enfocar las clases en la aplicación y la integración del conocimiento.
A diferencia del aula invertida tradicional, el modelo adaptativo incorpora un cuestionario de autodiagnóstico previo a la clase, que permite a la docente identificar brechas de aprendizaje y ajustar las actividades presenciales según las necesidades detectadas. El resultado ha sido una mayor participación, mejor desempeño y una dinámica de aprendizaje más activa y significativa.
La experiencia involucra a estudiantes de segundo y tercer semestre de las carreras del área de la salud, quienes trabajan en modalidad grupal bajo la guía de la profesora Carolina Villanueva y el apoyo de tutores docentes. Además, la iniciativa cuenta con la colaboración de la Oficina de Educación en Ciencias de la Salud, que ha acompañado el proceso de formación docente para extender la metodología a otras asignaturas.
El propósito de esta innovación es transformar la forma en que se enseña Fisiología, promoviendo un aprendizaje más participativo y adaptado al ritmo de cada estudiante. La metodología del Aula Invertida Adaptativa busca incentivar el trabajo autónomo previo a la clase, de modo que los contenidos sean explorados con antelación y la sesión presencial se convierta en un espacio de aplicación práctica, diálogo y resolución de dudas. A través de esta dinámica, se pretende fortalecer la comprensión conceptual, estimular el pensamiento crítico y fomentar el trabajo colaborativo, permitiendo que cada estudiante sea protagonista de su propio proceso de aprendizaje.
En este modelo, el aula deja de ser un espacio expositivo para convertirse en un entorno activo, donde los estudiantes integran conocimientos, reflexionan sobre su utilidad y los aplican a contextos reales de la práctica profesional.
La experiencia se desarrolla en tres etapas complementarias.
Antes de la clase: se diseña y habilita en la plataforma institucional un objeto de aprendizaje para cada tema, que incluye un video interactivo (H5P) y un cuestionario de autodiagnóstico sobre las principales dudas y dificultades.
Durante la clase: el trabajo presencial se orienta a abordar las necesidades detectadas en el diagnóstico previo, mediante casos clínicos, talleres de aplicación y resolución guiada de problemas, favoreciendo la integración conceptual.
Después de la clase: los estudiantes desarrollan una tarea aplicada relacionada con los contenidos trabajados, que refuerza el aprendizaje autónomo y permite al equipo docente observar avances en comprensión y aplicación.
La metodología se complementa con un foro de discusión en línea, donde los estudiantes comparten sus reflexiones y conclusiones, y con instancias de coevaluación y retroalimentación
La implementación del Aula Invertida Adaptativa ha generado una mejora progresiva en el rendimiento académico y una mayor participación activa durante las clases. Los estudiantes manifiestan un interés creciente por la metodología y destacan la claridad y profundidad alcanzada en los contenidos, valorando especialmente la posibilidad de resolver dudas en tiempo real y de integrar la teoría con la práctica.
La experiencia también ha favorecido una retroalimentación más efectiva, permitiendo ajustar las clases según las necesidades reales del grupo y fortalecer la autonomía en el estudio. Se ha observado que quienes realizan el trabajo previo presentan mejor desempeño en las evaluaciones finales y requieren menos tiempo de preparación para las pruebas.
Además, la iniciativa ha tenido un efecto multiplicador dentro de la Facultad: la docente y la Oficina de Educación en Ciencias de la Salud han capacitado a nuevos académicos en la metodología, logrando que varios la incorporen en sus asignaturas. Aunque la principal dificultad ha sido el tiempo que demanda la preparación previa, los beneficios percibidos por docentes y estudiantes superan ampliamente el esfuerzo inicial.
La implementación del Aula Invertida Adaptativa continuará desarrollándose dentro del curso de Fisiología, con el propósito de fortalecer los materiales audiovisuales que acompañan el trabajo previo de los estudiantes. Se busca mejorar la calidad y la edición de los videos, incorporando recursos más interactivos y cercanos al lenguaje estudiantil, de manera que aumente el interés por la preparación anticipada y se consolide la metodología como parte permanente del curso.
Asimismo, se espera ampliar progresivamente esta experiencia a otros contenidos de la asignatura, manteniendo el enfoque en la participación activa, la retroalimentación oportuna y el aprendizaje significativo.
