JUVA: el juego de los valores
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El Juego de los Valores es una innovación docente que promueve la reflexión ética en estudiantes de Ingeniería Civil en Informática a través de la metodología lúdica. Se trata de un juego de cartas diseñado para trabajar dilemas éticos reales vinculados al ejercicio profesional en el ámbito de la informática.
Cada carta presenta una situación basada en casos obtenidos de profesionales del sector, y los estudiantes deben identificar los valores en conflicto y argumentar sus decisiones frente al grupo. De esta forma, la actividad invita a pensar la profesión más allá del desarrollo técnico, incorporando la dimensión ética, la responsabilidad social y el impacto humano de la tecnología.
El juego transforma una clase tradicional en una experiencia participativa y dinámica, donde el debate y la argumentación se convierten en herramientas de aprendizaje ético y profesional.
La actividad se aplica a estudiantes de cuarto y quinto año de Ingeniería Civil en Informática, quienes cursan la asignatura Seminario de Ética Profesional. Se desarrolla de manera grupal, fomentando la colaboración, la discusión y la toma de decisiones fundamentadas.
Los dilemas éticos fueron construidos a partir de experiencias reales compartidas por profesionales del área, lo que otorga al juego un carácter auténtico y cercano al contexto laboral que enfrentarán los futuros ingenieros e ingenieras.
El propósito de esta innovación es fortalecer la formación ética de los estudiantes de ingeniería, promoviendo el pensamiento crítico, la argumentación y la toma de decisiones responsables frente a dilemas reales del ámbito informático.
La actividad busca que los futuros profesionales reconozcan la importancia de los valores en su quehacer cotidiano —como la honestidad, la lealtad, la transparencia y el respeto por la privacidad de los datos— y comprendan que el ejercicio ético de la profesión es tan esencial como las competencias técnicas.
Al mismo tiempo, el juego fomenta habilidades comunicativas y colaborativas, incentivando la participación activa y el aprendizaje basado en la experiencia y el diálogo.
Durante la sesión, los estudiantes se dividen en grupos de cuatro o cinco personas. Cada participante recibe una carta con un dilema ético y debe exponerlo al grupo, invitando a los demás a identificar qué valores están en juego y cómo deberían aplicarse para resolver la situación.
El intercambio se vuelve dinámico a medida que los valores se discuten, justifican o “intercambian” simbólicamente mediante fichas o cartas especiales que representan argumentos. Esta mecánica convierte la clase en un espacio de debate, reflexión y aprendizaje compartido.
A partir del feedback de los propios estudiantes, se ha ido perfeccionando las instrucciones y reglas del juego, incorporando elementos competitivos y nuevas cartas de valores para ampliar las posibilidades de discusión.
– Que los estudiantes conozcan dilemas éticos a los que pueden enfrentarse en el ejercicio profesional.
– Que determinen los valores que están en juego en cada dilema.
– Que sean capaces de argumentar la pertinencia de esos valores y contraargumentar frente a posturas distintas.
– Que desarrollen una actitud crítica frente a la opinión de los demás.
El Juego de los Valores ha generado una alta participación e interés entre los estudiantes, especialmente en un contexto donde las clases teóricas suelen ser poco interactivas. Los participantes destacan que la dinámica les permite identificar conflictos éticos reales de su futura profesión y reflexionar sobre sus propias decisiones.
La actividad ha contribuido a mejorar el clima de aula, promover el trabajo en equipo y fortalecer la formación integral de los futuros ingenieros, desarrollando en ellos una conciencia ética más sólida y aplicable al entorno profesional.
Actualmente, el juego continúa aplicándose y perfeccionándose cada semestre en la asignatura de Ética Profesional; se proyecta la creación de una nueva versión ampliada, con un set de cartas más diverso y reglas refinadas, además de la posibilidad de compartir la herramienta con otras carreras del área tecnológica interesadas en abordar la formación ética desde metodologías activas y participativas.
Se seguirá repitiendo y robusteciendo con más dilemas, ya que la mayoría son reales, pero se quiere que el 100% lo sean.
